Hace cuatro años, recién casados y a pocos días de Navidad, agendamos una sesión de fotos. Nunca lo habíamos considerado, pero nos pareció el regalo perfecto. Desde el primer mensaje, Marco fue siempre amable y cercano, y durante la sesión se preocupó en todo momento por nuestra comodidad. Aunque no nos consideramos expertos posando, logró que nos relajáramos, que fluyéramos… y el resultado fue simplemente excepcional.
Desde ese día, descubrimos cuánto amamos ser fotografiados por él. Así vinieron muchas sesiones más: San Valentín, primavera, aniversario, Navidad… y no solo eso, Marco se convirtió en nuestro fotógrafo de confianza para los momentos más importantes. Estuvo presente en los 60 años de mi mamá, en los Sweet 16 de mi sobrina y, recientemente, en la primera comunión de mi ahijada; sabemos que seguirá acompañándonos por muchos años más.
De sobra está decir que es talentoso, responsable y puntual, pero lo que realmente lo distingue es su calidez y la forma en que logra capturar emociones auténticas. Además, tiene las entregas más rápidas del oeste.
Si tienen un evento importante y quieren recuerdos verdaderamente memorables, Marco es, sin duda, la mejor elección.